martes, 16 de octubre de 2012

Rita, sin país de las maravillas

El autor de “Alicia en el país de las maravillas”, previamente hizo un preludio del libro que llamó ”Las aventuras subterráneas de Alicia”, y posteriormente escribió una segunda parte del mismo, titulada “A través del espejo y lo que Alicia encontró allí”.
Durante 21 años Rita Barberá ha vendido su gestión del ayuntamiento de Valencia, como si ella estuviera al frente de un país de las maravillas, pero realmente ha ocultado una realidad subterránea; actualmente se esta descubriendo lo que había detrás del espejo, que reflejaba solo, lo que la alcaldesa quería que se viera.
El “país de las maravillas” de Rita Barberá, por efectos de la crisis, ya no se puede mantener, y la realidad sale a la luz, al hacerse evidente una gestión perjudicial para los valencianos hasta ahora oculta, como ha demostrado la auditoria de 2011. La alcaldesa sigue intentando dar una imagen positiva de su gestión del ayuntamiento cuando dice que se paga pronto a los proveedores, que la culpa de nuestra deuda es de otras administraciones, eso si siempre que estén gobernadas por los socialistas, que el ayuntamiento es una administración inversora y que crea empleo, etc.
Pero la realidad subterránea que había detrás del espejo de Barberá demuestra que durante años se ha pagado tarde y mal a las empresas, y por esto, se ha tenido que pagar intereses de demora. De manera que a finales de 2011 la deuda con proveedores era de 183 millones de euros, por lo que el ayuntamiento de Valencia se tuvo que acoger al plan de pago a proveedores del Gobierno de España, que llevaba implícito un endeudamiento con los bancos por esa cantidad, más 60 millones de euros en intereses; es decir, su deuda acumulada con proveedores nos costará a los valencianos 243 millones de euros a devolver en diez años. Así, cada día habrá que devolver solo por este crédito 66.700 € de promedio hasta 2022. Cuando con esos 60 millones de intereses se podrían haber construido 21 centros sociales como el de Nou Moles, 18 como el de Patraix y 25 escuelas infantiles como la del barrio de Sant Pau.
Además del crédito bancario para pagar este plan de pago a proveedores, era obligatorio hacer un plan de ajuste para diez años controlado por el gobierno, para que este último tuviera la seguridad que se devolverá el crédito. Este plan de ajuste supone entre otras cosas, un aumento de la contribución urbana del 10% y una reducción de la bonificación en los recibos municipales domiciliados del 3%. Rita Barberá nos hizo creer que en “su país de las maravillas” no subían los impuestos; pues una “maravilla-mentira” más, porque la contribución había subido durante los años anteriores.
También el supuesto “país de las maravillas” durante sus dos décadas de mandato ha ocultado la creciente deuda hasta llegar a ser una de las ciudades más endeudadas de España, concretamente a finales de 2012 tendremos una deuda con los bancos de 963,22 millones de euros.
El “país de las maravillas” de Rita Barberá no tiene nada que ver con el de Rajoy, que dice que no hay que gastar por parte de las administraciones públicas más de lo que se tiene presupuestado, que no se puede dejar de pagar a los proveedores; incluso que los malos gestores deben tener responsabilidades judiciales.
En definitiva, “las aventuras subterráneas” y lo que se veía “A través del espejo y lo que Alicia encontró allí” no tiene nada que vez con lo que Rita Barberá hizo creer que había en su “país de las maravillas”.

Pedro Miguel Sánchez
Concejal del Grupo Municipal Socialista de Valencia



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